

Fotos: Alberto Prieto
www.albertoprieto.org


Foto: Alberto Prieto





Acabo de regresar de asistir al Festival Internacional de Fotoperiodismo Ciudad de Gijón que se encuadra dentro de la Semana Negra. Y como en los últimos años he disfrutado de las enseñanzas y de los trabajos de varios de los grandes del periodismo mundial. Pero lo que destacaría sobre todo es la elaboración de un manifiesto de extraordinaria importancia para nuestro trabajo, que paso a mostraros para que lo leais, y si os parece oportuno, adheriros a él:
Foto: REUTERS (en diario PUBLICO)







Dado que mi ocupación principal no es la escritura sino la fotografía, aunque no es la primera vez que me enfrento al teclado, supone para mí gran responsabilidad este reto que afronto. Y lo hago confiado y con gran ilusión porque va a ser este un lugar donde se respiren libertad a raudales, responsabilidad y espero que buen criterio y capacidad de análisis. Hay cabida por tanto para desmenuzar a fondo los temas que nos preocupan, que son muchos, sin cortapisas ni templanzas. Pueden ustedes contrarestar nuestros ‘vómitos’ periodísticos o filosóficos tanto en los respectivos blogs individuales –que cada palo aguante su vela; no le voy yo a solucionar los marrones al ‘Mateitos’ o los berenjenales políticos del bueno de Jorge Hernández- como en la zona común. Todo tiene espacio aquí. El otro motivo por el que me he dejado embaucar es que estoy acompañado por plumas ágiles, suaves como algodones, pero precisas y cortantes si la ocasión lo requiere. Pero sobre todo, plumas (nadie busque segundas intenciones) amigas. Arropadme, compañeros, para que mis líneas estén a la altura.
Dicho esto añadiré que el proyecto que acaba de arrancar me permitirá particularmente reflexionar en alto sobre temas serios y menos serios que me preocupan sobremanera. Porque pese a quien pese, un fotógrafo puede llegar a pensar e incluso ¿por qué no?, escribir con cierta coherencia.
De modo que hecho el preámbulo paso a presentarme y a desnudarme para vosotros. Mi nombre es Alberto Prieto y cada día pululo, normalmente con prisas, de un lado a otro por la ciudad. De ayuntamientos a diputaciones o asociaciones de vecinos; de cumbres iberoamericanas a accidentes ‘de chapa y pintura’; de ruedas de prensa diversas a entrevistas con variopintos personajes, algunos de indudable interés. De Aldeatejada a Santa Marta, de Cabrerizos a Villamayor, a veces incluso a Ledesma. Si es el caso, a Valladolid y en ocasiones hasta a la mismísima capital. Al final del día doy con mis huesos ya cansados, no sólo de la dura jornada, sino de la propia vida –puta vida-, en Tribuna de Salamanca, donde encajo las fotos que llevo en los huecos en blanco que rodean los textos, a veces cuadrados tirando a horizontal, a veces verticales o incluso horizontales, para ilustrar las noticias que saldrán impresas al día siguiente. Y sueño, siempre sueño, que en breve haré un reportaje potente sobre un tema comprometido. Entonces recuerdo que para eso hace falta TIEMPO. No media hora, ni una. No un día o dos, sino lo que el tema requiera.
Por último diré que a veces me alejo, o me acerco, según se mire, buscando descubrir la vida de otras personas como tú y como yo pero con menos suerte en otros países que existen más allá de los telediarios. Y esto me humaniza en cierto modo y me mantiene despierto, hasta que regreso…
Os invito a visitar mi universo a golpe de clic;
Hasta pronto.