viernes, 6 de junio de 2008

Perdiendo el miedo

Dado que mi ocupación principal no es la escritura sino la fotografía, aunque no es la primera vez que me enfrento al teclado, supone para mí gran responsabilidad este reto que afronto. Y lo hago confiado y con gran ilusión porque va a ser este un lugar donde se respiren libertad a raudales, responsabilidad y espero que buen criterio y capacidad de análisis. Hay cabida por tanto para desmenuzar a fondo los temas que nos preocupan, que son muchos, sin cortapisas ni templanzas. Pueden ustedes contrarestar nuestros ‘vómitos’ periodísticos o filosóficos tanto en los respectivos blogs  individuales –que cada palo aguante su vela; no le voy yo a solucionar los marrones al ‘Mateitos’ o los berenjenales políticos del bueno de Jorge Hernández- como en la zona común. Todo tiene espacio aquí. El otro motivo por el que me he dejado embaucar es que estoy acompañado por plumas ágiles, suaves como algodones, pero precisas y cortantes si la ocasión lo requiere. Pero sobre todo, plumas (nadie busque segundas intenciones) amigas. Arropadme, compañeros, para que mis líneas estén a la altura.

Dicho esto añadiré que el proyecto que acaba de arrancar me permitirá  particularmente reflexionar en alto sobre temas serios y menos serios que me preocupan sobremanera. Porque pese a quien pese, un fotógrafo puede llegar a pensar e incluso ¿por qué no?,  escribir con cierta coherencia.

 De modo que hecho el preámbulo paso a presentarme y a desnudarme para vosotros. Mi nombre es Alberto Prieto y cada día pululo, normalmente con prisas, de un lado a otro por la ciudad. De ayuntamientos a diputaciones o asociaciones de vecinos; de cumbres iberoamericanas a accidentes ‘de chapa y pintura’; de ruedas de prensa diversas a entrevistas con variopintos personajes, algunos de indudable interés. De Aldeatejada a Santa Marta, de Cabrerizos a Villamayor, a veces incluso a Ledesma. Si es el caso, a Valladolid y en ocasiones hasta a la mismísima capital. Al final del día doy con mis huesos ya cansados, no sólo de la dura jornada, sino de la propia vida –puta vida-, en Tribuna de Salamanca, donde encajo las fotos que llevo en los huecos en blanco que rodean los textos, a veces cuadrados tirando a horizontal, a veces verticales o incluso horizontales, para ilustrar las noticias que saldrán impresas al día siguiente. Y sueño, siempre sueño,  que en breve haré un reportaje potente sobre un tema comprometido. Entonces recuerdo que para eso hace falta TIEMPO. No media hora, ni una. No un día o dos, sino lo que el tema requiera.

Por último diré que a veces me alejo, o me acerco, según se mire, buscando descubrir la vida de otras personas como tú y como yo pero con menos suerte en otros países que existen más allá de los telediarios. Y esto me humaniza en cierto modo y me mantiene despierto, hasta que regreso…

Os invito a visitar mi universo a golpe de clic;

www.albertoprieto.org

Hasta pronto.

5 comentarios:

José Ángel Sanz dijo...

Hola fenómeno, un placer leerte. Siéntete arropado, que lo estás. Ahí, demostrando que los foteros no son esos tipos que sólo llenan los espacios en blanco

Un abrazo

Jorge Hernández dijo...

Magnífico post Alberto

Un saludo!

Carlos Mateos dijo...

He de decir que lo más acerado, y acertado, sobre el periodismo que nos afecta, que se ha publicado hasta ahora es lo tuyo. Lo cual no me parece justo, porque yo no voy con una camarita jodiendo el puesto de trabajo a los demás... ;-) En serio, Alber, sientete enmarronado, esto es, arropado entre mis marrones. Al fin y al cabo, una imagen vale más que mil palabras, aunque para decir eso hagan falta siete de las últimas y tú no hayas colgado ninguna en la red. Un abrazo

Aurora Lozano dijo...

Alberto, eres un crack. Estoy de acuerdo con Carlitos, debemos empezar a temerte. Ya te dije que los foteros teníais mucho que decir y nunca se os dejaba viestro espacio, aquí tienes el tuyo, deleitanos, por favor.
Mil besos

Alberto Prieto dijo...

Gracias José Ángel. Tú si que eres un fenómeno. Intentaremos escribir y contar alguna que otra verdad.
Jorge: seguimos tus pasos atentamente. Agradecido por tu opinión.
Carlos: va primero el abrazo fuerte y las gracias por todo: por la idea, por pensar en mi y por ser PERIODISTA. Y como ves, ya he colgado alguna foto en el Blog. Dame un margen que soy pardillo en esto de las nuevas tecnologías. Aun así me obligaré. Y no digo que la foto sea más importante que la palabra. Nada más lejos. Digo lo que digo: que pongo trozos de fotos en los huecos que quedan entre los textos y la publicidad.
Y a veces incluso las firman aunque no siempre con el nombre correcto.
Aurora: Un besazo para ti. Gracias por tu opinión. Daremos caña si Dios quiere. Nos leemos.
Y al resto también gracias.